UNA PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA CAPACITACIÓN LABORAL I

Los seres humanos están preparados para aprender de manera flexible y ser agentes activos en la adquisición de conocimientos y habilidades. La mayoría de lo que las personas aprenden ocurre fuera de la instrucción formal.
JOHN BRANSFORD, ANN BROWN Y RODNEY COCKING

La capacitación laboral estuvo vinculada en sus comienzos a unidades productivas muy pequeñas, de naturaleza familiar, en las que se utilizaban metodologías de capacitación basadas en “aprender haciendo”, que fueron modificadas por la Revolución Industrial y por las exigencias de formación de personal asociadas a las dos guerras mundiales.

Se mostrarán también los avances de la pedagogía y la teoría del aprendizaje adulto que se han reflejado en la calidad de las acciones formativas destinadas a las empresas de mayor tamaño pero que no habrían impactado en las destinadas a las firmas pequeñas. Se habría generado, como consecuencia, un circuito diferencial de baja calidad que podría explicar el reducido impacto de políticas y programas de capacitación destinados a este sector.

Hacer historia para comprender el presente
¿Por qué comenzar por la historia? Existe consenso en diversos campos del
conocimiento sobre la importancia de reconocer las huellas del pasado en su
constitución. Hacer historia posibilita comprender con mayor profundidad el
presente, es decir, reconocer una trama en la cual fenómenos coyunturales se
entrelazan con procesos de largo tiempo de sedimentación.

Una perspectiva histórica de la capacitación laboral

Políticas y programas de capacitación para pequeñas empresas
La expansión y complejidad del proceso de capacitación laboral para empresas que se observa en las últimas décadas no debe hacer perder de vista que se trata de un fenómeno construido a lo largo del tiempo y al compás de profundas transformaciones económico-sociales. Surge como consecuencia de demandas del mundo del trabajo y se convierte en un campo relativamente independiente, con una lógica propia, intereses particulares, actores relevantes con poder de decisión, contacto con el campo educativo y un marco dado por las regulaciones sociales y económicas del contexto en que se desarrolla.

Este proceso podría ser reconstruido desde cada gran región del mundo, incluyendo a Latinoamérica. Sin embargo, en este último caso se trataría de una reconstrucción histórica que escaparía a la realidad del modelo de desarrollo con el cual la capacitación laboral empresaria ha estado asociada y en el que países de la periferia han intentado reproducir un proceso iniciado en Europa y potenciado por los Estados Unidos y, desde hace pocas décadas, por países del Sudeste Asiático. Ello obliga a una búsqueda en fuentes externas, lo que conduce a ubicar los orígenes de la capacitación en los maestros de la filosofía clásica (en Aristóteles ya hay referencias a la técnica) y de la filosofía y la pedagogía modernas (fundamentalmente del siglo XVIII). Desde mediados del siglo XX integra,
en alguna medida, el vasto movimiento conocido como “educación de adultos”,
“educación no formal”, “andragogía”, “aprendizaje continuo” o “educación continua”.

Las diversas denominaciones –que dependen de tradiciones teóricas y de las prácticas nacionales en esta área– constituyen un signo de los múltiples enfoques posibles, los que determinan, a su vez, que se pueda plantear la historia de la capacitación desde diversas perspectivas (Clarck, D., 1999).

El punto de vista que se ha adoptado en este capítulo se refiere a la configuración del campo específico de la capacitación laboral para empresas, dentro del campo más amplio de la educación de adultos. En consecuencia, la problemática de la relación entre formación y trabajo será evaluada casi exclusivamente desde el enfoque de las organizaciones ligadas directamente con la producción. Analizar esa problemática implica describir prácticas de formación que precedieron a las reflexiones sistemáticas que intentaron comprenderlas y justificarlas y que antecedieron largamente al desarrollo de un campo en expansión desde mediados del siglo XX.

En éste y el próximo capítulo se identifican momentos clave que permiten reconocer cambios sustantivos de las prácticas de capacitación en los que hoy son países desarrollados y cambios conceptuales vinculados con ellas. Dichos momentos son: la Antigüedad (capacitación en el trabajo); la Edad Media (los talleres de aprendices); la

Fuente: Félix Mitnik - Adela Coria - Eco - www.eco.mdp.edu.ar