COMPETENCIAS LINGÜÍSTICAS PROFESIONALES O CÓMO ADAPTAR LA FORMACIÓN EN IDIOMAS A TUS NECESIDADES REALES

La formación en idiomas es desde hace muchos años un elemento que supone para muchas empresas un alto porcentaje de su inversión en la formación de sus recursos humanos. Según varios estudios e informaciones relacionadas con la formación empresarial, el 31% de dicha inversión se dedica en exclusividad a la formación lingüística.

Este importante peso contrasta con la deficiente conexión de dicha formación con el uso real de los idiomas en los puestos de trabajo, lo cual a su vez supone que la inversión realizada apenas tiene impacto en el desempeño profesional de las personas de la organización.

Para muchas empresas todavía sigue siendo interesante formar a sus profesionales para obtener una certificación oficial (B1, B2, etc. o sus equivalentes en las instituciones educativas de cada idioma), o recibir formación sobre el uso de idioma con carácter general (Inglés general,…)

Otras, más habituadas a este tipo de formación, consideran suficiente recibir "Inglés empresarial", "Alemán de negocios" o "Francés comercial" (o su correspondiente en otras lenguas) sin ser conscientes de que la programación de acciones formativas bajo ese concepto sigue estando poco adaptado a la realidad de su empresa.

Pensando en todos estos tipos de empresas el Programa Lingua Empresa, promovido por el Servicio Navarro de Empleo, ha desarrollado una metodología para organizar la formación que no fuese excesivamente concreta, pero que tampoco fuese generalista.

Competencias Lingüísticas Prefesionales
Es aquí donde aparecen las Competencias Lingüísticas Profesionales (CLPs en adelante) como una aplicación del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y como un acercamiento al modelo de Gestión por Competencias (pero sin pretender ser tan específico con éste).

Las Competencias Lingüísticas Profesionales son comportamientos observables de una persona trabajadora en el desempeño de su puesto que implican el uso de la lengua extranjera en cualquiera de las destrezas (escuchar, leer, hablar, escribir y conversar).

Esta metodología considera que las CLPs deben constituir la base de la formación lingüística con fines profesionales por lo que es de vital importancia que todos los agentes involucrados en la formación lingüística con fines profesionales (técnicos y responsables de RRHH, consultores, formadores, proveedores, trabajadores, etc.) conozcan su naturaleza y sean capaces de identificarlas.

Hasta el momento se han identificado 25 CLPs, las cuáles se pueden ver en el listado que se puede descargar debajo (en su versión en inglés y en castellano).

La mejor forma de ver la utilidad de las CLPs es utilizar ese listado como si fuese una encuesta. Para ello debes pensar en un idioma concreto que utilizas en tu puesto de trabajo, por ejemplo el inglés. Una vez lo hayas hecho, verás que organizando la formación en idiomas de esta forma estarás dando respuesta a tus necesidades reales y contribuyendo a mejorar tu desempeño profesional.

Puede decirse que la metodología Lingua Empresa se concibió bajo un enfoque: Innovador, Integrador y Pragmático.
Se trata de un enfoque innovador que pretende adaptar la oferta formativa al uso real de las lenguas que hacen los trabajadores en las empresas.
Es además un enfoque integrador que tiene en cuenta la capacidad de los formadores lingüísticos y de sus academias, así como las posibilidades reales de inversión de las empresas que demandan esos servicios de formación.

Por último, constituye un enfoque pragmático que pretende ofrecer una aplicación flexible que se ajusta a las circunstancias de empresas muy diversas en base a una oferta formativa válida para un número amplio de empresas y trabajadores.

Fuente: www.navactiva.com