Normalizan la entrega de remedios

LA NACION (*). Ayer empezó a normalizarse en la Capital el abastecimiento de medicamentos en las farmacias, pero continuaron en los mostradores los trastornos para los pacientes de obras sociales que querían conseguir insulina o drogas inmunodepresoras.

Sin la cobertura de la seguridad social, muchos diabéticos y trasplantados optaron en la víspera por acudir a las bocas oficiales de entrega habilitadas por la crisis: el Instituto Malbrán y los hospitales municipales, para el suministro de insulina, y el Instituto Nacional Centro Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), para los inmunodepresores.

Pese al paliativo, todos ayer reclamaron una solución del problema de fondo: la crisis en el sector de la seguridad social que origina la interrupción en la cadena de comercialización de los medicamentos.

"Hasta ahora obtuvimos paliativos. Pero, ¿qué sucederá en una semana, cuando se acaben las dosis traídas de afuera? Las autoridades deben buscar una salida integral", dijo a LA NACION Néstor Loreto, de la Asociación de Diabéticos de Buenos Aires.

Como toda respuesta, fuentes del Ministerio de Salud consignaron que el titular de la cartera, Ginés González García, gestiona activamente con Economía una partida de dinero para inyectarla en el sector y aliviar las golpeadas finanzas de las farmacias.

Entrega de insulina

Mientas tanto, ayer en el Instituto Malbrán siguieron con la entrega de dosis de NPH humana y NPH porcina. Luego de una primera jornada con poca gente anteayer, en la víspera notaron una mayor afluencia de enfermos.

"El día fue más concurrido; supongo que ayudó la difusión en los medios. Repartimos unas 500 dosis y seguimos atendiendo de lunes a viernes, de 8 a 15. La gente sólo debe traer la receta y su documento", explicó Andrés Ruiz, director del Instituto Malbrán.

En cambio, las dosis enviadas por el Gobierno al interior todavía no habían comenzado a ser repartidas en algunos puntos, como en la provincia de Córdoba.

"El sábado llegaron 20.000 frascos, que terminaron de ser descargados en la madrugada del domingo. ¡Pero los tienen almacenados en el Ministerio de Salud de la Nación! Nos dijeron que estaban estudiando cómo hacer el reparto. Y la gente la necesita ya...", indicó Adriana Angelina, de la Asociación de Diabéticos de Córdoba.

La mujer agregó: "Los pacientes andan a las vueltas. Solamente pueden ir a un hospital de la capital para colocarse una dosis, no para retirarla. A muchos les cuesta movilizarse hasta aquí; es una vergüenza que tengan que venir para una aplicación y que luego deban hacinarse en el hospital a la espera de la siguiente".

Por su parte, Loreto relató que ayer ya no recibió tantas llamadas de personas en busca de insulina, por lo que estima que comenzó a acelerarse la entrega en los centros de salud porteños.

Pero tanto Angelina como Loreto expresaron sus dudas sobre el futuro. "¿Cómo van a arreglar el problema de fondo, la crisis en la seguridad social?", repitieron.

Consultas en el Incucai

Tampoco para los trasplantados y pacientes por recibir implantes la jornada resultó favorable. En el Incucai aumentaron las consultas telefónicas y personales de enfermos que pretendían conseguir fármacos inmunodepresores.

"La demanda se mantiene firme. Incluso, hoy (por ayer) vinieron más pacientes. La gente debe en realidad reclamar a su obra social; pero es bueno que sepan que aquí podemos ayudarlos", señaló Marcelo Benítez, vocero del Incucai. Y recordó que el organismo dispuso el teléfono 4788-8300 para atender pedidos.

Además, seis pacientes trasplantados -que podrían perder el órgano que recibieron o sufrir graves trastornos de salud por la falta de drogas- y 21 enfermos que esperan un trasplante entregarán hoy al Ministerio de Salud de la Nación, a la Jefatura del Gobierno porteño y a la Secretaría de Salud de la Ciudad un petitorio por las dificultades para obtener medicamentos.

Por Angeles Castro
De la Redacción de LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/02/01/16/dp_367050.asp